La lista exacta de papeles que pide el banco según el perfil del titular, lista para enviar al cliente.
No calcula nada: resuelve el cuello de botella operativo de pedir la documentación completa a la primera. La lista cambia según el perfil, y pedirla en dos tandas es lo que alarga los expedientes semanas.
Veredicto completo de una operación: apto, a recalcular o no viable.
Abrir herramienta →El desembolso inicial completo, con el ITP real de cada comunidad.
Abrir herramienta →Criba rápida por endeudamiento, sin meter datos de la vivienda.
Abrir herramienta →Tu minuta por operación, con las tarifas de mercado 2026.
Abrir herramienta →AJD y coste real de quedarse con la vivienda tras una ruptura.
Abrir herramienta →¿Compensa cambiar de banco? Ahorro mensual y punto de equilibrio.
Abrir herramienta →El bloque común es DNI o NIE, las tres últimas nóminas, la última declaración de la renta, la vida laboral, los extractos bancarios de los últimos meses y el contrato de arras o la nota simple de la vivienda. A partir de ahí, cada perfil añade los suyos.
Bastante. En lugar de nóminas se piden los modelos trimestrales de IVA e IRPF del último ejercicio y el corriente, el resumen anual, los recibos de autónomos y con frecuencia dos declaraciones de la renta en vez de una. El banco quiere ver continuidad, no una foto de un trimestre bueno.
Se añaden el NIE, el certificado de no residencia cuando aplica, y justificación de ingresos del país de origen traducida y a menudo apostillada. Es lo que más alarga los plazos, así que conviene arrancarlo el primer día.
Para verificar que los ingresos declarados entran de verdad en la cuenta y para detectar cargos que no aparecen en CIRBE: préstamos entre particulares, pensiones de alimentos o cuotas de tarjetas. Los movimientos contradicen a menudo lo que el cliente declaró de memoria.
Las nóminas y extractos suelen aceptarse con tres meses de antigüedad, y la nota simple con tres o seis según entidad. Si el expediente se alarga, toca refrescar los documentos, que es otra razón para no pedirlos en tandas.
En Valtora esta lista deja de ser un PDF que reenvías: el cliente entra a su portal, sube cada documento y tú ves en tiempo real qué falta.